Un sistema de seguridad sin mantenimiento falla justo cuando lo necesitas. Lo revisamos, lo corregimos y lo dejamos funcionando.
Igual lo atendemos. Hacemos diagnóstico de lo que ya tienes y te decimos con honestidad qué sirve, qué se repara y qué conviene reemplazar.
Depende del sistema. En general, al menos una vez al año.
Sí, con contratos periódicos.